Donald Trump y Nayib Bukele reunidos en la Casa Blanca.
Migración · Política internacional · 20 de octubre de 2026
Durante más de veinte años, miles de salvadoreños han vivido, trabajado y criado a sus hijos en Estados Unidos bajo una protección temporal que han tenido que renovar una y otra vez. El pasado 9 de septiembre esperaban saber si podrían conservarlo. La Administración Trump evitó cancelar su protección, pero dejó abierta la pregunta más importante: ¿por cuánto tiempo? Detrás de esa decisión aparece otra historia, la estrecha alianza entre Donald Trump y Nayib Bukele, dos presidentes que se necesitan por razones muy diferentes.
La colaboración bilateral va mucho más allá de las deportaciones: incluye seguridad, el sistema penitenciario salvadoreño, influencia política, empleo en EE. UU. y dinero que llega a miles de familias.
Este 20 de octubre, los salvadoreños bajo el Estatus de Protección Temporal (TPS) siguen protegidos frente a la deportación y pueden continuar trabajando, según el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS). La incertidumbre está en el siguiente paso: el Gobierno aún no anuncia cuánto durará la protección.
Para una familia que paga hipoteca, financia estudios o trabaja en un hospital, la continuidad de su permiso significa tranquilidad inmediata. Lo que preocupa ahora es el próximo vencimiento. En septiembre, la confusión sobre las fechas llevó a algunas empresas a retirar temporalmente de sus puestos a trabajadores salvadoreños con TPS.
El otro gran protagonista es Bukele. Desde que Trump regresó a la presidencia en enero de 2025, El Salvador se convirtió en un socio decisivo de Washington para recibir deportados y combatir organizaciones criminales. La alianza tiene un interés mutuo evidente: Trump necesita la colaboración de Bukele para ejecutar su estrategia migratoria, y Bukele necesita una buena relación con el país del que proceden miles de empleos y gran parte de las remesas salvadoreñas. Esa conexión también ayuda a explicar el trato particular que ha recibido el TPS de El Salvador.
Qué protección tienen los salvadoreños en este momento
La extensión aprobada en enero de 2025 había fijado como final el 9 de septiembre de 2026. En los días previos, USCIS emitió alertas sobre determinados permisos de trabajo A12 y C19 y los documentos requeridos para demostrar autorización laboral. Al llegar la fecha, el Departamento de Seguridad Nacional no publicó una decisión definitiva de terminación o renovación de largo plazo.
USCIS publicó entonces que los salvadoreños amparados por el TPS conservaban su protección y autorización de empleo mientras llegaba la siguiente decisión. Para miles de hogares fue un alivio inmediato. Las empresas, mientras tanto, seguían pidiendo instrucciones claras para verificar los permisos.
Una protección que continúa, una decisión que falta
Unos 232.000 salvadoreños mantienen esta protección, según la estimación utilizada por The Washington Post. Son familias que trabajan en construcción, hospitales, restaurantes, limpieza y otros sectores, muchas de ellas establecidas desde hace décadas en Estados Unidos.
Los 232.000 salvadoreños protegidos: una comunidad que ya echó raíces
¿Por qué se habla del 9 de marzo de 2027?
El TPS se rige por una disposición federal según la cual, si la Secretaría de Seguridad Nacional no realiza la determinación exigida en el plazo legal, la designación se extiende automáticamente seis meses. Aplicada a una protección cuyo último período vencía el 9 de septiembre de 2026, esa regla coloca el 9 de marzo de 2027 como referencia jurídica que analizan abogados y organizaciones de migrantes.
El siguiente paso depende de lo que publique USCIS. Los empleadores deberán seguir sus avisos sobre permisos A12, C19 y documentos I-9 para verificar correctamente a sus trabajadores.
El calendario que importa a las familias
El TPS permite trabajar y vivir temporalmente en Estados Unidos. Muchos salvadoreños llevan décadas renovándolo sin recibir por esa vía una residencia permanente. Por eso cada decisión presidencial afecta a familias que tienen hijos estadounidenses, empleos estables y hasta viviendas propias.

La alianza Trump–Bukele: cómo comenzó su nueva etapa
Trump y Bukele ya habían construido una relación durante el primer mandato del presidente estadounidense. En 2019, Bukele asumió el poder en El Salvador prometiendo combatir a las pandillas y remodelar la política del país. Su estilo de comunicación directa, discurso contra las élites tradicionales y promoción de una autoridad fuerte encontraron coincidencias con el movimiento político de Trump.
Al regresar Trump a la Casa Blanca, la relación adquirió una dimensión práctica mayor. El 23 de enero de 2025 ambos hablaron por teléfono, según informó la Casa Blanca, y trataron la cooperación para frenar la inmigración irregular y enfrentar a pandillas transnacionales, incluido el Tren de Aragua. Washington elogió a Bukele como un ejemplo de liderazgo en la región.
El 14 de abril de 2025, Bukele fue recibido en el Despacho Oval. Allí ambos presentaron la cooperación penitenciaria y las políticas de seguridad como una demostración de eficacia. La visita consolidó al presidente salvadoreño como uno de los aliados latinoamericanos más visibles de Trump. En julio de 2026 se reunieron nuevamente en Washington, cuando ambos gobiernos ya colaboraban estrechamente en deportaciones y lucha contra el crimen organizado.
Los cuatro pilares de la relación bilateral
Trump obtiene un aliado que le permite mostrar resultados en deportaciones y lucha contra las pandillas. Bukele gana influencia política, cooperación y acceso privilegiado a Washington. El TPS tiene un peso especial en esa relación: una salida masiva de salvadoreños golpearía el empleo y las remesas que sostienen a miles de familias de El Salvador.
CECOT: la megacárcel que convirtió la alianza en un acuerdo concreto
En marzo de 2025, Estados Unidos empezó a enviar a El Salvador a migrantes que describía como presuntos integrantes de organizaciones criminales. Bukele puso a disposición de Washington el Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT), construido como símbolo de su ofensiva contra las pandillas. Los primeros traslados incluyeron a 238 venezolanos acusados de pertenecer al Tren de Aragua y a miembros de MS-13.
La operación tenía un componente económico explícito. Los informes iniciales señalaron un pago estadounidense cercano a seis millones de dólares para que El Salvador albergara a los deportados. La cárcel no era un simple símbolo: ofrecía capacidad de reclusión y una infraestructura de alta seguridad que Washington no podía replicar en otro país por decisión unilateral.
Qué recibió cada gobierno del acuerdo penitenciario
El caso más polémico fue el de Kilmar Ábrego García, ciudadano salvadoreño residente en Maryland que había recibido una protección judicial contra su expulsión a El Salvador y que fue deportado por error en 2025. Durante la reunión de abril, Bukele se negó públicamente a devolverlo y la disputa llegó a la Corte Suprema estadounidense. El episodio puso a prueba los límites de la autoridad ejecutiva, la cooperación diplomática y la obligación de cumplir órdenes judiciales.

Qué tan profunda es realmente la alianza: el acuerdo detrás del acuerdo
La estrecha colaboración también ha dado lugar a investigaciones periodísticas. El documental The Deal: Trump, Bukele & the Gangs of El Salvador, producido por FRONTLINE de PBS y periodistas del medio salvadoreño El Faro, examinó no solamente la prisión de deportados, sino el historial de negociaciones entre autoridades salvadoreñas y líderes de pandillas, los intentos de extradición y los intereses de ambas administraciones.
El documental de PBS y El Faro también examinó acusaciones sobre contactos entre autoridades salvadoreñas y líderes de pandillas, así como gestiones relacionadas con miembros de esas organizaciones detenidos en Estados Unidos. La investigación periodística aporta una dimensión más a la cooperación entre Washington y San Salvador: cárceles, pandillas, extradiciones y diplomacia se cruzan en una misma relación política.
La alianza abarca extradiciones, justicia penal, traslados de detenidos y cooperación con agencias estadounidenses. Las decisiones sobre el TPS también repercuten en esa relación bilateral.
El modelo de seguridad de Bukele: resultados y críticas
Bukele construyó gran parte de su popularidad sobre la reducción de la violencia de pandillas. Desde el régimen de excepción declarado en marzo de 2022, las autoridades salvadoreñas realizaron decenas de miles de detenciones y el Gobierno reportó una caída muy pronunciada en los homicidios. Para ciudadanos que durante años vivieron bajo extorsiones y amenazas, recuperar movilidad y seguridad fue un cambio de enorme importancia.
El costo de esas medidas es objeto de una disputa intensa. Organizaciones de derechos humanos documentaron denuncias de arrestos arbitrarios, falta de debido proceso, muertes bajo custodia y abusos dentro de prisiones. Un informe de Human Rights Watch y Cristosal publicado en noviembre de 2025 describió torturas y malos tratos a venezolanos enviados desde Estados Unidos al CECOT.
El Gobierno salvadoreño defiende su estrategia como una respuesta necesaria para desarticular redes delictivas que paralizaron comunidades enteras. Sus críticos sostienen que una reducción histórica de homicidios no elimina la obligación de investigar abusos y permitir defensa judicial. Para el debate sobre el TPS, esa contradicción plantea una pregunta: ¿puede medirse la seguridad de un país únicamente por el descenso de asesinatos?
Dos dimensiones del debate sobre seguridad
¿La cercanía entre Trump y Bukele está protegiendo el TPS?
Trump cuenta con Bukele como socio en su política de deportaciones. El Salvador, a su vez, depende de los empleos y remesas de su diáspora. Esa alianza da a ambos gobiernos incentivos para preservar la cooperación, incluido el trato a los beneficiarios del TPS.
El 19 de octubre de 2026, The Washington Post documentó que el Gobierno de Trump permitió seguir protegidos a los salvadoreños sin una decisión formal definitiva. Sus fuentes señalaron dos factores importantes: el costo para empresas estadounidenses de perder trabajadores experimentados y el interés de evitar tensiones con un aliado como Bukele. Otra variable es la cercanía de las elecciones legislativas del 3 de noviembre, cuando los efectos económicos de retirarle permisos a miles de empleados pueden ser políticamente sensibles.
Mientras la Administración Trump avanzaba contra el TPS de otros países, mantuvo la protección de los salvadoreños y continuó programas para determinadas poblaciones de Ucrania y Sudán. El contraste colocó a El Salvador en una posición especial dentro de la política migratoria de Washington.
El verdadero peso económico: las remesas salvadoreñas
La relación bilateral no se sostiene solo sobre las cárceles o la seguridad. Durante 2025, los salvadoreños residentes en el extranjero enviaron a su país una cantidad cercana a los 10.000 millones de dólares en remesas, según datos citados por informaciones del Banco Central salvadoreño. Ese flujo ronda una cuarta parte de la producción económica nacional, una de las dependencias de remesas más significativas de América Latina.
Ese dinero paga alimentación, educación, viviendas, atención médica y pequeños negocios. Una deportación masiva de trabajadores salvadoreños reduciría los ingresos de numerosos hogares y aumentaría la presión sobre el empleo y los servicios públicos del país.
El dinero y las personas que conectan ambos países
Para Bukele, mantener una relación favorable con Trump ayuda a defender intereses económicos que afectan el consumo y la estabilidad social de su país. Para la Casa Blanca, evitar una salida repentina de trabajadores puede proteger sectores que emplean personal experimentado en construcción, limpieza, alimentación y atención sanitaria.
¿Por qué la incertidumbre afectó empleos antes de una cancelación?
En septiembre de 2026, algunas empresas comunicaron a empleados con TPS salvadoreño que no podían presentarse a trabajar mientras se aclaraba el estado de su autorización laboral. The Washington Post documentó casos entre trabajadores de limpieza y mantenimiento en edificios federales, además de restaurantes, hospitales y obras de construcción.
El problema revela la distancia entre un anuncio breve y las obligaciones concretas de un empleador. Recursos humanos necesita comprobar documentos, fechas y categorías de permiso para cumplir la ley. Si una comunicación oficial llega tarde o utiliza términos ambiguos, las empresas pueden reaccionar de forma anticipada y provocar pérdidas salariales evitables.
Cómo se transmite la incertidumbre a la economía familiar
El temor también se extiende a hijos ciudadanos, parejas que tienen otros estatus migratorios y familias que han comprado vivienda en Estados Unidos. Después de veinte o veinticinco años de trabajo, muchas personas no tienen una alternativa sencilla para reorganizar su vida en cuestión de semanas.

Las decisiones políticas que podrían llegar después de las elecciones
A dos semanas de las elecciones del 3 de noviembre, la Administración Trump enfrenta presiones en direcciones opuestas: sus promesas de control migratorio, la necesidad de trabajadores para las empresas estadounidenses y la cooperación de aliados como Bukele. Esos intereses ayudan a explicar por qué la situación salvadoreña ha recibido un tratamiento distinto.
Bukele respalda la política estadounidense de deportaciones y ha hecho del combate a las pandillas el centro de su Gobierno. Al mismo tiempo, una repatriación masiva de compatriotas pondría presión sobre el mercado laboral salvadoreño y afectaría las remesas. Mantener la relación con Trump es, por tanto, una cuestión de estrategia política y económica para San Salvador.
La alianza explica buena parte del equilibrio actual: Trump cuenta con una herramienta poderosa de cooperación migratoria y Bukele conserva interlocución directa con la Casa Blanca. La siguiente decisión sobre el TPS mostrará hasta dónde llega esa sintonía cuando entren en juego los intereses de los trabajadores y sus familias.
Qué deben hacer hoy quienes tienen TPS de El Salvador
Para comprobar tu situación laboral, revisa el aviso actualizado de USCIS y tu permiso de trabajo (EAD), especialmente la categoría A12 o C19, los documentos I-797 y las comunicaciones en myUSCIS. Con ellos, tu empleador podrá revisar la documentación exigida por el formulario I-9.
Cuatro verificaciones prácticas
Para confirmar cambios en el TPS, consulta directamente USCIS. Desconfía de quienes cobran por prometer una renovación o anuncian una deportación inmediata mediante mensajes virales.
USCIS: Estatus de Protección Temporal (en español)
Qué revela esta historia sobre Trump, Bukele y los migrantes
La protección que sigue vigente muestra una realidad política que no siempre cabe en los discursos: el mismo Gobierno que busca reducir la migración necesita trabajadores y aliados para ejecutar determinadas políticas. Bukele, por su parte, obtiene influencia y cooperación de la potencia de la que proceden las remesas que sostienen a miles de hogares salvadoreños.
La cooperación sobre deportaciones y el CECOT consolidó una relación que ahora también tiene consecuencias para las familias salvadoreñas en Estados Unidos. Esa relación ha contribuido a crear un trato particular hacia El Salvador, mientras los trabajadores siguen atentos a la próxima decisión sobre el TPS.
36 preguntas frecuentes sobre TPS, Trump y Bukele
¿Se canceló el TPS de El Salvador el 9 de septiembre de 2026?
USCIS confirmó que los beneficiarios salvadoreños conservan la protección y autorización de empleo mientras llega la siguiente decisión sobre el programa.
¿Trump anunció una extensión nueva de 18 meses?
USCIS mantiene la continuidad de la protección y del trabajo mientras se anuncia el siguiente período. La nueva fecha definitiva de extensión sigue pendiente.
¿Qué es exactamente el TPS?
El Estatus de Protección Temporal permite a ciertas personas de países designados permanecer temporalmente en Estados Unidos sin ser deportadas y solicitar autorización de empleo, siempre que cumplan sus requisitos.
¿Cuántos salvadoreños mantienen esta protección?
The Washington Post cita una estimación cercana a 232.000 salvadoreños. Esa comunidad incluye trabajadores y familias establecidos desde hace décadas en Estados Unidos.
¿Por qué se habla del 9 de marzo de 2027?
La ley contempla una continuidad automática de seis meses cuando las autoridades no emiten a tiempo la siguiente decisión. Contados desde septiembre de 2026, esos seis meses llegan al 9 de marzo de 2027.
¿Se pueden seguir utilizando permisos de trabajo?
USCIS dice que los salvadoreños que permanecen bajo TPS conservan la autorización de empleo. Para demostrarlo al empleador hay que revisar el EAD, los avisos personales de USCIS y las actualizaciones de I-9 correspondientes.
¿Todos los carnés vencidos valen por sí solos hasta marzo de 2027?
Hay que revisar la categoría A12 o C19, la fecha del EAD y los avisos de USCIS que reconocen qué documentos son válidos para acreditar el permiso de trabajo.
¿Qué debe hacer alguien que perdió su empleo por la confusión?
Conservar las notificaciones y el EAD, revisar el aviso vigente de USCIS y pedir que recursos humanos verifique el manual y las alertas de E-Verify. Si la empresa mantiene el rechazo, puede buscar asesoría laboral o migratoria.
¿El TPS da residencia permanente o Green Card?
El TPS permite permanecer y trabajar temporalmente en Estados Unidos. Para obtener la Green Card se necesita cumplir los requisitos de otra vía migratoria.
¿Por qué se creó el TPS para El Salvador?
Los salvadoreños fueron beneficiarios de un programa inicial en 1990 durante la guerra civil; la designación que sustentó décadas de protección para muchos actuales beneficiarios se estableció después de los terremotos de 2001.
¿Qué cambió en septiembre de 2026?
La extensión formal de 2025 vencía el 9 de septiembre. El Departamento de Seguridad Nacional comunicó que la protección y el trabajo podían continuar mientras anunciaba qué haría con la designación salvadoreña.
¿El TPS también protege a los hijos estadounidenses de esas personas?
Los hijos estadounidenses conservan su propia ciudadanía. Si sus padres pierden el TPS, pueden enfrentar una separación familiar o tener que decidir juntos cómo reorganizar su vida.
¿Por qué los empleadores están preocupados?
Empresas de limpieza, construcción, salud y restaurantes dependen de trabajadores con TPS; la incertidumbre sobre los documentos provocó ausencias y despidos anticipados según reportajes de septiembre.
¿Qué relación tiene el TPS con Nayib Bukele?
La colaboración con Bukele permite a Trump desarrollar su estrategia de deportaciones. Al mismo tiempo, mantener protegidos a los trabajadores salvadoreños favorece la estabilidad de las remesas y la economía de El Salvador.
¿Trump y Bukele se reunieron en la Casa Blanca?
Sí. Lo hicieron el 14 de abril de 2025 y celebraron otro encuentro en Washington en julio de 2026, en el contexto de su colaboración en seguridad y migración.
¿Qué es el CECOT?
El Centro de Confinamiento del Terrorismo es una gran prisión salvadoreña utilizada en la campaña contra pandillas y para albergar a deportados trasladados desde Estados Unidos.
¿Estados Unidos pagó a El Salvador por recibir deportados?
Sí. En 2025 medios internacionales documentaron un acuerdo inicial de unos seis millones de dólares para albergar deportados en prisiones salvadoreñas.
¿Qué ganó Trump con esa cooperación?
Obtuvo un socio regional dispuesto a recibir personas deportadas, alojarlas en una cárcel de máxima seguridad y apoyar su mensaje de dureza frente a pandillas.
¿Qué ganó Bukele con esa cooperación?
Mayor influencia en Washington, reconocimiento político, cooperación en seguridad y beneficios económicos relacionados con el acuerdo penitenciario, además de reforzar su imagen de líder contra las pandillas.
¿Por qué la alianza Trump–Bukele tiene tanto peso sobre el TPS?
Porque ambos gobiernos dependen de la cooperación mutua: Trump busca socios para deportaciones y seguridad, y Bukele necesita preservar la relación con el país donde trabajan miles de salvadoreños y desde donde llegan las remesas.
¿Qué ocurrió con Kilmar Ábrego García?
Fue enviado por error a El Salvador en 2025 pese a una protección judicial estadounidense contra esa deportación. El episodio desencadenó un litigio y puso a prueba la cooperación de ambos gobiernos.
¿Cuáles son las críticas al CECOT?
Organizaciones de derechos humanos han denunciado detenciones arbitrarias, falta de garantías y abusos graves. El Gobierno salvadoreño defiende el sistema como un instrumento para reducir la violencia de pandillas.
¿Se redujeron los homicidios en El Salvador?
Las estadísticas oficiales registran un descenso pronunciado bajo la política de seguridad de Bukele. Analistas y defensores de derechos humanos discuten la transparencia de algunos indicadores y el costo de la represión masiva.
¿El Salvador es hoy un país seguro para todos los retornados?
El país ha registrado una fuerte reducción de homicidios, pero el retorno de miles de familias plantea desafíos de empleo, vivienda y reintegración. Las decisiones sobre el TPS también tienen consecuencias económicas para El Salvador.
¿Por qué las remesas son tan importantes?
Los salvadoreños en el exterior enviaron cerca de 10.000 millones de dólares en 2025, una cantidad considerable para la economía de su país y los presupuestos familiares.
¿Deportar a todos los beneficiarios de TPS dañaría a El Salvador?
El regreso masivo de beneficiarios reduciría las remesas de miles de hogares y presionaría el mercado laboral, la vivienda y los servicios salvadoreños.
¿Cuáles son los principales estados donde viven estos salvadoreños?
La comunidad se concentra especialmente en Maryland, Virginia, Washington D. C., California y Texas, entre otros estados.
¿Pueden viajar fuera de Estados Unidos quienes tienen TPS?
Antes de viajar, consulta el trámite de autorización de viaje de USCIS y las condiciones de tu expediente. Una salida sin autorización puede afectar tu situación migratoria.
¿Puedo inscribirme ahora en el TPS de El Salvador si nunca lo tuve?
La protección actual corresponde a quienes cumplen las fechas y condiciones del TPS salvadoreño. USCIS publica los requisitos para cada período y sus posibles reinscripciones.
¿Qué significan las categorías A12 y C19 en un permiso?
Son categorías de autorización de empleo vinculadas a TPS. El código, fecha y avisos del titular importan para demostrar el derecho a trabajar.
¿Dónde comprobar los avisos oficiales?
En la página de Estatus de Protección Temporal de USCIS, la sección de El Salvador, los avisos E-Verify y la cuenta personal myUSCIS.
¿La cercanía de las elecciones del 3 de noviembre influye?
La cercanía de las elecciones aumenta el costo político y económico de perder de golpe trabajadores experimentados en restaurantes, hospitales, construcción y limpieza.
¿Quién decide terminar el TPS?
El Departamento de Seguridad Nacional aplica el procedimiento establecido en la ley federal, con las revisiones, notificaciones y posibles efectos judiciales correspondientes.
¿Qué pasa si un familiar salvadoreño recibe una amenaza de deportación?
Debe conservar el aviso, revisar su estatus y documentos con un abogado de inmigración o representante acreditado. No debe pagar a desconocidos por promesas de renovación.
¿Qué le pedirían los defensores del TPS a Trump?
Una extensión formal clara, reglas de autorización laboral fáciles de demostrar y una solución estable para personas que han pasado décadas con familias y empleos en Estados Unidos.
¿Qué deberían hacer hoy las familias afectadas?
Verificar su registro y el EAD, guardar los avisos de USCIS, mantener los datos de contacto actualizados y seguir la publicación oficial sobre El Salvador sin depender de rumores de redes sociales.
Fuentes
- The Washington Post, 19 de octubre de 2026: continuación del TPS y efectos económicos y políticos.
- USCIS: aviso oficial actualizado sobre protección y empleo de los salvadoreños bajo TPS.
- PBS FRONTLINE y El Faro, abril de 2026: investigación documental sobre la alianza, las deportaciones y el CECOT.
- Human Rights Watch y Cristosal, noviembre de 2025: investigación sobre el trato a deportados en el CECOT.
Fotografías documentales de archivo: Donald Trump y Nayib Bukele en la Casa Blanca, Daniel Torok / White House, 2025 (dominio público federal); protesta con bandera salvadoreña, Lorie Shaull / Wikimedia Commons, 2017 (CC BY-SA 2.0); visita de funcionarios a CECOT, Tia Dufour / Departamento de Seguridad Nacional, 2025 (dominio público federal); niños con banderas de ambos países, Marina de Estados Unidos, 2011 (dominio público federal). Las fotografías no representan necesariamente a beneficiarios específicos del TPS.





